Para determinar los datos de la matriz contamos con la siguiente información relevante:
Tasa de fertilidad (semillas/capítulo)=23%
Nº de capítulos por individuo=73
Tasa de germinación= 50%
Las principales amenazas de la especie se deben a la herviboría y a la recolección; entendemos que ambos riesgos afectarán fundamentalmente a los individuos en estado vegetativo y a los reproductores (estos últimos al presentar individuos en flor son más atractivos para los recolectores furtivos); en el caso de las plántulas, la principal limitación se debe a las altas tasas de mortalidad de las mismas.
A partir de estas estimaciones la matriz quedaría como sigue:
plántulas
vegetativos
reproductores
plántulas
0
0
6,7
vegetativos
0,07
0,3
0
reproductores
0,02
0,14
0,5
El valor de la fecundidad (8,4) se ha obtenido como resultado de multiplicar la tasa de fertilidad por individuo por la tasa de germinación (0,23x73x0,5); a éste valor se le ha aplicado un coeficiente de 0,8 teneiendo en cuenta el efecto de las perturbaciones sobre el reclutamiento de nuevos individuos, obteniendo un valor final de 6,7.
Se han introducido en el modelo 1000 réplicas y 10 años de duración
El valor de la tasa de crecimiento para dicha distribución (lambda) es: 0,8185
Los valores de la distribución inicial de la población son:
plántulas
vegetativos
reproductores
25
60
30
La evolución esperada de la población en los próximos 10 años sería:
Para establecer la distribución de la población inmediatamente tras el refuerzo se considera que habrá 100 individuos nuevos en estado vegetativo y que la totalidad de los demás habrían pasado a individuos reproductores, para ello tenemos en cuenta que el valor de individuos vegetativos que pasan a reproductores sería 14%. Según ésta idea la distribución de la población el tercer año sería:
plántulas
vegetativos
reproductores
25
160
58
Y el pronóstico de su evolución en los 10 años siguientes a la actuación se correspondería con el siguiente gráfico:
A pesar del esfuerzo de refuerzo, al no producirse ninguna alteración en las probabilidades de crecimiento o permanencia de los diferentes estados el valor de la tasa de crecimiento se mantiene constante. Si el objetivo último del refuerzo es obtener una población cuya tasa de crecimiento alcance valores próximos a 1, para asegurar la supervivencia de la especie, es necesario actuar sobre los factores de presión. Se deduce que como resultado del vallado, la vigilancia y la sensibilización de la población los valores de la matriz variarán, aumentando el nº de individuos que permanecen como vegetativos, el porcentaje de éstos que pasan a ser reproductores y el nº de reproductores que sobreviven el año siguiente. Como resultado de la actuación anterior se ha estimado la siguiente matriz:
plántulas
vegetativos
reproductores
plántulas
0
0
8
vegetativos
0,07
0,5
0
reproductores
0,02
0,16
0,7
Con estos valores la tasa de crecimiento aumenta hasta 0,98. Entendemos que la presión sobre la población tenderá a disminuir con el tiempo, con lo cual se prevee que la tasa de crecimiento varíe en los años consecutivos a la actuación, posibilitando que la población se aproxime a una dinámica estable.
Como puede observarse en el gráfico superior, a partir de las actuaciones anteriores conseguiríamos el objetivo inicial de tener en 10 años una población con un nº mínimo de 500 individuos.
A partir de estos datos la probabilidad de que se extinga en 10 años es nula.
Deducimos del modelo anterior que la intervención sólo tiene sentido si se aplican correctamente las medidas de control, vigilancia y sensibilización, es decir, si priorizamos nuestro esfuerzo en las causas reales de amenaza de extinción de la especie. Una intervención basada únicamente en la plantación de nuevos individuos en la zona de actuación sería un rotundo fracaso.
Para determinar los datos de la matriz contamos con la siguiente información relevante:
Tasa de fertilidad (semillas/capítulo)=23%
Nº de capítulos por individuo=73
Tasa de germinación= 50%
Las principales amenazas de la especie se deben a la herviboría y a la recolección; entendemos que ambos riesgos afectarán fundamentalmente a los individuos en estado vegetativo y a los reproductores (estos últimos al presentar individuos en flor son más atractivos para los recolectores furtivos); en el caso de las plántulas, la principal limitación se debe a las altas tasas de mortalidad de las mismas.
A partir de estas estimaciones la matriz quedaría como sigue:
El valor de la fecundidad (8,4) se ha obtenido como resultado de multiplicar la tasa de fertilidad por individuo por la tasa de germinación (0,23x73x0,5); a éste valor se le ha aplicado un coeficiente de 0,8 teneiendo en cuenta el efecto de las perturbaciones sobre el reclutamiento de nuevos individuos, obteniendo un valor final de 6,7.
Se han introducido en el modelo 1000 réplicas y 10 años de duración
El valor de la tasa de crecimiento para dicha distribución (lambda) es: 0,8185
Los valores de la distribución inicial de la población son:
La evolución esperada de la población en los próximos 10 años sería:
Con estos valores hay una probabilidad del 30% de que la población se extinga en 10 años.
Para establecer la distribución de la población inmediatamente tras el refuerzo se considera que habrá 100 individuos nuevos en estado vegetativo y que la totalidad de los demás habrían pasado a individuos reproductores, para ello tenemos en cuenta que el valor de individuos vegetativos que pasan a reproductores sería 14%. Según ésta idea la distribución de la población el tercer año sería:
Y el pronóstico de su evolución en los 10 años siguientes a la actuación se correspondería con el siguiente gráfico:
A partir de esta alteración la probabilidad de que la población se extinga en 10 años desciende a 0,02%.
A pesar del esfuerzo de refuerzo, al no producirse ninguna alteración en las probabilidades de crecimiento o permanencia de los diferentes estados el valor de la tasa de crecimiento se mantiene constante. Si el objetivo último del refuerzo es obtener una población cuya tasa de crecimiento alcance valores próximos a 1, para asegurar la supervivencia de la especie, es necesario actuar sobre los factores de presión. Se deduce que como resultado del vallado, la vigilancia y la sensibilización de la población los valores de la matriz variarán, aumentando el nº de individuos que permanecen como vegetativos, el porcentaje de éstos que pasan a ser reproductores y el nº de reproductores que sobreviven el año siguiente. Como resultado de la actuación anterior se ha estimado la siguiente matriz:
Con estos valores la tasa de crecimiento aumenta hasta 0,98. Entendemos que la presión sobre la población tenderá a disminuir con el tiempo, con lo cual se prevee que la tasa de crecimiento varíe en los años consecutivos a la actuación, posibilitando que la población se aproxime a una dinámica estable.
Como puede observarse en el gráfico superior, a partir de las actuaciones anteriores conseguiríamos el objetivo inicial de tener en 10 años una población con un nº mínimo de 500 individuos.
A partir de estos datos la probabilidad de que se extinga en 10 años es nula.
Deducimos del modelo anterior que la intervención sólo tiene sentido si se aplican correctamente las medidas de control, vigilancia y sensibilización, es decir, si priorizamos nuestro esfuerzo en las causas reales de amenaza de extinción de la especie. Una intervención basada únicamente en la plantación de nuevos individuos en la zona de actuación sería un rotundo fracaso.